Puertas o ventanas que se atascan

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Las puertas o ventanas que se atascan son un problema muy habitual.En primer lugar, hay que determinar si la puerta o ventana se atasca sólo con los cambios de tiempo.Cuando llueve, la madera absorbe humedad, lo que hace que se dilate y se atasque.Si el atasco es poca cosa, basta con frotar la parte de la madera en cuestión con el extremo de una vela y el problema quedará resuelto.Cuando vuelva el tiempo seco, la madera se contraerá y dejará de atascarse.En otras palabras: ¡no se ponga directamente a lijar y cepillar!

  1. Bisagras

    Tanto puertas como ventanas pueden atascarse. En ambos casos, la solución suele ser la misma, así que, para resumir, describiremos sólo el procedimiento para puertas.
    En primer lugar, compruebe si la puerta se atasca en la parte superior o inferior. Es posible que la bisagra esté suelta o que sobresalga la cabeza de un tornillo y, por ese motivo, la puerta no cuelgue totalmente recta. Si no consigue apretar las bisagras o si los agujeros de los tornillos son demasiado grandes, puede cambiar los tornillos por otros más largos o más gruesos con el mismo tamaño de cabeza, o bien rellenar el agujero del tornillo con una cerilla. También es posible que las bisagras estén desgastadas. En ese caso, si las cambia por otras bisagras nuevas, es posible que la puerta vuelva a colgar recta.

  2. Juntas de las esquinas

    Si la puerta se atasca en la parte superior, no siempre es necesario retirarla. A menudo basta con cepillar o lijar un poco de la madera. Otra cosa que puede hacer es comprobar si el marco de la puerta sigue recto y si las juntas de las esquinas siguen quedando al ras. También es posible que la cerradura o el cerradero del marco de la puerta sobresalgan un poco. En ese caso, basta con hacer un poco más profundo el rebaje donde encajan dichos componentes usando un formón.

  3. Ajustar la anchura

    Normalmente entre la puerta y el marco hay un hueco de unos 6 mm. Para comprobar si es así, inserte un listón de madera de 6 mm de grosor entre la puerta y el marco en el mismo lado que las bisagras. Así podrá ver el tamaño real del hueco. Si el hueco no es lo suficientemente grande, trace con lápiz una línea a lo largo del marco en el lado de la puerta donde está la cerradura. Coloque la puerta sobre caballetes y, con mucho cuidado, cepille o lije el borde de la puerta al tamaño adecuado siguiendo la línea trazada con lápiz. Remate el borde de la puerta con pintura o barniz.

  4. Reducir la altura

    Si ya ha comprobado el estado de las bisagras y las juntas y la puerta sigue atascándose, la única solución será serrarla o cepillarla a la altura adecuada. Retire la puerta sacando los pasadores de las bisagras con un martillo y un punzón. Coloque la puerta contra el marco sobre un listón de madera de 2 mm de grosor y compruebe si la parte superior y los bordes de la puerta quedan paralelos con el marco y equidistantes de él. Si no es así, habrá que cepillar o lijar ligeramente la puerta. Marque los puntos para ello.

  5. Fijar escuadras en las esquinas

    Si la puerta se ha descuadrado y ya no queda recta, puede reforzarla con escuadras. Retire la puerta sacando los pasadores de las bisagras con un martillo y un punzón. Coloque la puerta contra el marco sobre unas pequeñas cuñas de madera de manera que quede paralela y en ángulo recto con el marco. A continuación, suponiendo que el marco de la puerta sí esté recto, podrá fijar escuadras a las esquinas de la puerta. Localice las posiciones adecuadas para las cuatro escuadras y márquelas. Haga los rebajes necesarios para las escuadras con un formón o una fresadora eléctrica. Si las escuadras no están galvanizadas, píntelas con pintura anticorrosión. Rellene los rebajes con adhesivo de dos componentes y fije las escuadras con tornillos para madera. Tras lijar de manera uniforme las áreas en torno a las escuadras, cubra los rebajes al ras con la superficie de la puerta utilizando masilla para madera y remate con una pintura de color adecuado.

  6. Trucos

    • Si la parte inferior de la puerta sólo se atasca ligeramente, puede colocar debajo de ella un trozo de papel de lija de grano grueso (si es necesario, sobre una tabla o listón de madera de grosor adecuado). A continuación, abra y cierre la puerta unas cuantas veces pasando por encima del papel de lija. Así la puerta dejará de atascarse.
    • Si va a cambiar las bisagras de una puerta o ventana que se abre hacia fuera, piense en la posibilidad de instalar bisagras de seguridad. Tienen un pasador especial antirrobo para que los ladrones no puedan sacar la puerta o ventana del marco aunque consigan quitar el pasador de la bisagra.

Calificación general

Califique estas instrucciones paso a paso.

Puertas o ventanas que se atascan

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